Primeros pasos

Juguetes según la edad de tu perro: cachorro, adulto, senior

El mismo juguete no le sirve igual a un cachorro con dientes de leche que a un perro senior con las articulaciones resentidas.

Perro corriendo con un juguete de peluche en la boca

Cachorro: foco en la dentición

Entre los 3 y 7 meses los cachorros atraviesan la dentición y mastican todo lo que encuentran, en parte para aliviar la molestia de las encías. Juguetes de goma blanda especialmente diseñados para dentición (algunos pensados para enfriarse en el freezer) ayudan a calmar esa incomodidad y, de paso, redirigen la mordida lejos de los muebles y el calzado.

Adulto: foco en estimulación física y mental

Un perro adulto sano suele tener energía de sobra, y gran parte de los problemas de conducta (destrozos, ladridos excesivos) vienen de aburrimiento, no de maldad. Acá funcionan bien:

Senior: foco en confort y bajo impacto

A medida que las articulaciones se vuelven más sensibles, los juegos de alto impacto (saltar mucho, correr muy fuerte) conviene moderarlos. Los juguetes de búsqueda olfativa son ideales en esta etapa: estimulan mentalmente sin exigir esfuerzo físico fuerte, y el olfato es uno de los sentidos que menos se deteriora con la edad. Juguetes más blandos también cuidan dientes que pueden estar más desgastados o sensibles.

Una señal a vigilar en cualquier edad

Revisá los juguetes periódicamente: piezas sueltas, goma rota o partes pequeñas que se puedan desprender son un riesgo de asfixia real, sin importar la edad del perro. Un juguete gastado se reemplaza, no se sigue usando "porque todavía sirve".

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