Pelo corto (Labrador, Beagle, Boxer)
Aunque parezca que "no hace falta", el pelo corto también se cae todo el año. Un cepillo de cerdas suaves o un guante de goma una vez por semana retira el pelo muerto, reparte los aceites naturales de la piel y reduce bastante lo que queda en sillones y ropa.
Pelo largo liso (Collie, Setter, Yorkshire)
El riesgo acá son los nudos, sobre todo detrás de las orejas, en las axilas y debajo de la cola. Conviene un cepillo de púas (slicker) para desenredar, seguido de un peine de dientes finos para confirmar que no quedaron nudos escondidos cerca de la piel. Frecuencia: cada 2-3 días, más seguido si el perro sale mucho al exterior.
Doble capa (Husky, Golden Retriever, Pastor Alemán)
Tienen una capa externa protectora y una capa interna densa que "bota" (suelta pelo en grandes cantidades) dos veces al año. En esos períodos de muda, un rastrillo para doble capa (undercoat rake) es clave — saca la capa interna suelta sin cortar ni dañar la capa externa. Importante: nunca afeitar a un perro de doble capa salvo indicación veterinaria específica — la capa protege de frío y de golpes de calor, y a veces no vuelve a crecer igual.
Rizado (Poodle, Bichón, muchos perros "hipoalergénicos")
El pelo rizado no se cae tanto como se enrosca sobre sí mismo, por lo que se enreda y apelmaza con facilidad si no se cepilla seguido. Necesita cepillado frecuente (idealmente cada 1-2 días) con un slicker, y en general, cortes de pelo profesionales cada 6-8 semanas para evitar que se apelmace cerca de la piel.
Resumen rápido por tipo de pelo
- Corto: cerdas suaves o guante de goma, 1 vez por semana
- Largo liso: slicker + peine fino, cada 2-3 días
- Doble capa: rastrillo para doble capa, más frecuente en época de muda. Nunca afeitar sin indicación veterinaria
- Rizado: slicker cada 1-2 días + corte profesional cada 6-8 semanas